La conexión intestino-cerebro en la enfermedad de Parkinson revela un papel clave de los trastornos del sueño tempranos
Investigaciones recientes muestran que los primeros signos de la enfermedad de Parkinson podrían aparecer mucho antes de los trastornos motores, especialmente a nivel del sistema digestivo. Al inyectar agregados de alfa-sinucleína —una proteína implicada en la degeneración de las neuronas— en el intestino de ratones, científicos observaron una propagación progresiva de estos agregados hacia el cerebro. Esta propagación sigue una ruta muy precisa, pasando por el nervio vago, que conecta el intestino con el cerebro.
Los resultados indican que estos agregados se acumulan primero en regiones del cerebro que controlan funciones no motoras, como el sueño y la digestión. Entre los síntomas tempranos más destacados se encuentran los trastornos del sueño REM, similares a los observados en humanos con trastorno de conducta del sueño REM. Estos trastornos, caracterizados por la pérdida de la atonía muscular normal durante el sueño, suelen estar asociados con un mayor riesgo de desarrollar la enfermedad de Parkinson.
El estudio también revela que la degeneración de las neuronas dopaminérgicas, ubicadas en una región llamada substantia nigra, desempeña un papel central en la aparición de estos trastornos del sueño. De hecho, una alteración en la liberación de dopamina en el cerebro perturba la arquitectura del sueño, favoreciendo especialmente los episodios de sueño REM sin atonía. Estas observaciones sugieren que los cambios en los circuitos cerebrales que controlan el sueño podrían ser un signo precursor de la enfermedad.
Además, los investigadores señalaron que los trastornos motores, como las dificultades de coordinación y planificación de movimientos, solo aparecen más tarde, cuando los agregados de alfa-sinucleína han alcanzado áreas más extensas del cerebro. Esto confirma la idea de que la enfermedad de Parkinson se desarrolla de manera progresiva, comenzando con síntomas no motores antes de afectar las capacidades motoras.
Finalmente, este estudio destaca la importancia de monitorear los trastornos del sueño y digestivos, ya que podrían indicar las primeras etapas de una degeneración neurológica más amplia. Comprender estos mecanismos abre el camino a intervenciones tempranas, destinadas a ralentizar o prevenir la evolución de la enfermedad.
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Source officielle de l’étude
DOI : https://doi.org/10.1186/s40035-026-00536-6
Titre : Gut-initiated alpha synuclein fibrils drive parkinsonism phenotypes: temporal mapping of REM sleep behavior disorder-like and other non-motor symptoms
Revue : Translational Neurodegeneration
Éditeur : Springer Science and Business Media LLC
Auteurs : Daniel Dautan; Wojciech Paslawski; Sergio G. Montejo; Daniel C. Doyon; Valentina I. Brioschi; Roberta Marongiu; Michael G. Kaplitt; Rong Chen; Valina L. Dawson; Xiaoqun Zhang; Ted M. Dawson; Per Svenningsson