{"id":55,"date":"2026-06-06T14:00:32","date_gmt":"2026-06-06T12:00:32","guid":{"rendered":"https:\/\/biologistjournal.com\/es\/2026\/06\/06\/la-enfermedad-del-higado-graso-metabolico-revela-una-diversidad-insospechada\/"},"modified":"2026-06-06T14:00:58","modified_gmt":"2026-06-06T12:00:58","slug":"la-enfermedad-del-higado-graso-metabolico-revela-una-diversidad-insospechada","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/biologistjournal.com\/es\/2026\/06\/06\/la-enfermedad-del-higado-graso-metabolico-revela-una-diversidad-insospechada\/","title":{"rendered":"La enfermedad del h\u00edgado graso metab\u00f3lico revela una diversidad insospechada"},"content":{"rendered":"<p>\u00ab`html<\/p>\n<h1>La enfermedad del h\u00edgado graso metab\u00f3lico revela una diversidad insospechada<\/h1>\n<p>La enfermedad del h\u00edgado graso metab\u00f3lico afecta a m\u00e1s de un tercio de los adultos en el mundo y se manifiesta por una acumulaci\u00f3n anormal de grasa en el h\u00edgado, que puede evolucionar hacia lesiones m\u00e1s graves como inflamaci\u00f3n, fibrosis o incluso c\u00e1ncer. A diferencia de lo que se cree, esta patolog\u00eda no afecta \u00fanicamente a personas con sobrepeso o que sufren diabetes. Tambi\u00e9n puede afectar a individuos delgados, revelando una complejidad a menudo desconocida.<\/p>\n<p>Los mecanismos que originan esta enfermedad son m\u00faltiples y var\u00edan seg\u00fan los individuos. Las diferencias gen\u00e9ticas desempe\u00f1an un papel clave: ciertas variaciones en genes como PNPLA3 o TM6SF2 favorecen la acumulaci\u00f3n de grasa en el h\u00edgado o alteran el metabolismo de los l\u00edpidos. Por ejemplo, una mutaci\u00f3n en el gen PNPLA3 reduce la actividad de una enzima esencial para la degradaci\u00f3n de las grasas, lo que provoca su almacenamiento excesivo en las c\u00e9lulas hep\u00e1ticas. Otros genes, como HSD17B13, pueden, por el contrario, proteger contra el agravamiento de la enfermedad al limitar la inflamaci\u00f3n y la fibrosis.<\/p>\n<p>La enfermedad no se desarrolla de la misma manera en todos los pacientes. En algunos, la grasa se acumula primero en una zona espec\u00edfica del h\u00edgado y luego se extiende progresivamente, mientras que en otros, la inflamaci\u00f3n y las lesiones aparecen m\u00e1s temprano. Estas variaciones espaciales y temporales complican el diagn\u00f3stico y el tratamiento, ya que una biopsia puede no reflejar el estado global del h\u00edgado.<\/p>\n<p>El microbiota intestinal tambi\u00e9n desempe\u00f1a un papel central. Un desequilibrio en la flora intestinal, llamado disbiosis, favorece el paso de toxinas a la sangre, que luego alcanzan el h\u00edgado y desencadenan una reacci\u00f3n inflamatoria. Algunas bacterias, como <em>Klebsiella pneumoniae<\/em>, incluso producen alcohol en peque\u00f1as cantidades, agravando los da\u00f1os hep\u00e1ticos en personas gen\u00e9ticamente predispuestas.<\/p>\n<p>Los h\u00e1bitos alimentarios y el estilo de vida tambi\u00e9n influyen en la progresi\u00f3n de la enfermedad. Una alimentaci\u00f3n rica en az\u00facares o grasas saturadas acelera la acumulaci\u00f3n de grasa en el h\u00edgado, mientras que una dieta mediterr\u00e1nea o suplementos de fibra pueden mejorar la situaci\u00f3n al modificar el microbiota. Estudios muestran que la suplementaci\u00f3n con almid\u00f3n resistente reduce en un 8 % la cantidad de grasa en el h\u00edgado al actuar sobre la composici\u00f3n bacteriana del intestino.<\/p>\n<p>La enfermedad del h\u00edgado graso metab\u00f3lico no se limita al h\u00edgado. A menudo est\u00e1 asociada con otros problemas de salud, como enfermedades cardiovasculares, diabetes tipo 2 o trastornos renales. Las personas afectadas tienen un mayor riesgo de desarrollar complicaciones graves, incluidos ciertos c\u00e1nceres fuera del h\u00edgado. En las mujeres, est\u00e1 frecuentemente vinculada al s\u00edndrome de ovario poliqu\u00edstico, una patolog\u00eda hormonal que agrava los desequilibrios metab\u00f3licos.<\/p>\n<p>Los s\u00edntomas suelen ser discretos, e incluso ausentes, en las etapas tempranas. Algunos pacientes reportan fatiga o molestias en la parte superior derecha del abdomen, pero la mayor\u00eda desconoce su condici\u00f3n hasta que evoluciona hacia etapas m\u00e1s avanzadas. Un h\u00edgado agrandado se detecta en la mitad de las personas afectadas durante un examen f\u00edsico.<\/p>\n<p>El manejo de esta enfermedad requiere un enfoque personalizado. Los tratamientos actuales se centran en la gesti\u00f3n de los factores de riesgo metab\u00f3licos, como la p\u00e9rdida de peso, la mejora de la sensibilidad a la insulina o el control del colesterol. Sin embargo, se est\u00e1n desarrollando terapias dirigidas espec\u00edficamente a los mecanismos gen\u00e9ticos o epigen\u00e9ticos. Por ejemplo, un medicamento experimental, el AZD2693, reduce significativamente la cantidad de grasa en el h\u00edgado en personas portadoras de una mutaci\u00f3n en el gen PNPLA3. Otras mol\u00e9culas, como los inhibidores de HSD17B13, muestran resultados prometedores para limitar la inflamaci\u00f3n y la fibrosis.<\/p>\n<p>La composici\u00f3n corporal tambi\u00e9n desempe\u00f1a un papel importante. Las personas delgadas afectadas por esta enfermedad suelen tener una distribuci\u00f3n anormal de la grasa, con un exceso de grasa visceral alrededor de los \u00f3rganos, a pesar de un \u00edndice de masa corporal normal. Por el contrario, algunas personas con sobrepeso pueden tener un metabolismo relativamente sano y un menor riesgo de complicaciones hep\u00e1ticas. Estas observaciones cuestionan la idea de que la obesidad es el \u00fanico factor determinante.<\/p>\n<p>Las diferencias histol\u00f3gicas, es decir, el aspecto de los tejidos hep\u00e1ticos bajo el microscopio, a\u00f1aden otra capa de complejidad. Algunas formas de esteatosis, como la esteatosis microvesicular, est\u00e1n asociadas a un pron\u00f3stico m\u00e1s grave y a una fibrosis avanzada. Sin embargo, estas caracter\u00edsticas pueden variar de una zona a otra del h\u00edgado, lo que dificulta establecer un diagn\u00f3stico preciso a partir de una simple biopsia.<\/p>\n<p>Finalmente, las modificaciones epigen\u00e9ticas, es decir, cambios en la expresi\u00f3n de los genes sin alteraci\u00f3n de su secuencia, tambi\u00e9n contribuyen a la diversidad de la enfermedad. Estas modificaciones, influenciadas por el entorno, la alimentaci\u00f3n o el estilo de vida, pueden activar o desactivar genes involucrados en el metabolismo de las grasas o la inflamaci\u00f3n. Intervenciones nutricionales, como la suplementaci\u00f3n con donadores de metilo (folato, colina), o medicamentos dirigidos a estos mecanismos epigen\u00e9ticos podr\u00edan ofrecer nuevas pistas terap\u00e9uticas.<\/p>\n<p>\u00ab`<\/p>\n<hr>\n<h2>Sources du site<\/h2>\n<h3>Source officielle de l\u2019\u00e9tude<\/h3>\n<p><strong>DOI\u00a0:<\/strong> <a href=\"https:\/\/doi.org\/10.1038\/s44355-026-00061-3\" target=\"_blank\">https:\/\/doi.org\/10.1038\/s44355-026-00061-3<\/a><\/p>\n<p><strong>Titre\u00a0:<\/strong> Diversity in metabolic dysfunction-associated steatotic liver disease: a framework for precision medicine<\/p>\n<p><strong>Revue : <\/strong> npj Gut and Liver<\/p>\n<p><strong>\u00c9diteur : <\/strong> Springer Science and Business Media LLC<\/p>\n<p><strong>Auteurs : <\/strong> Donghyun Ko; Jordan Low; Peter Low; Damien Chua; Yock Young Dan; Vincent Chen; Jonathan A. Fallowfield; Timothy J. Kendall; Hirokazu Takahashi; Cheng Han Ng; Nicholas Syn; Mark Muthiah<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00ab`html La enfermedad del h\u00edgado graso metab\u00f3lico revela una diversidad insospechada La enfermedad del h\u00edgado graso metab\u00f3lico afecta a m\u00e1s de un tercio de los adultos en el mundo y se manifiesta por una acumulaci\u00f3n anormal de grasa en el h\u00edgado, que puede evolucionar hacia lesiones m\u00e1s graves como inflamaci\u00f3n, fibrosis o incluso c\u00e1ncer. 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